La realización de infusiones domiciliarias constituye una modalidad asistencial estratégica para pacientes con patologías crónicas y de baja prevalencia, como la enfermedad de Fabry o Gaucher. La posibilidad de recibir el tratamiento en el propio hogar permite garantizar la continuidad terapéutica en un entorno seguro y familiar, favoreciendo la adherencia al tratamiento y el bienestar integral del paciente.
Este modelo de atención requiere un alto nivel de especialización, planificación y control, sustentado en la experiencia de equipos de salud capacitados y entrenados específicamente en tratamientos domiciliarios complejos. La trayectoria en este tipo de prácticas, junto con la aplicación de protocolos estandarizados y un seguimiento clínico permanente, asegura la calidad, seguridad y eficiencia de cada infusión, reafirmando el compromiso con una atención profesional, humanizada y centrada en el paciente.